Alina Bárbara López Hernández no descansa y demuestra las grandes mentiras de la revolución
Redacción de CubitaNOW ~ domingo 1 de febrero de 2026
Alina Bárbara López Hernández es una intelectual, historiadora y ensayista cubana, conocida por su postura crítica frente a la realidad política, económica y social de Cuba desde una posición que se define como de izquierda, martiana y socialista; no alineada con el discurso oficial del Estado ni del Partido. Durante años fue profesora universitaria e investigadora, hasta que sus posiciones públicas y su activismo cívico la colocaron en conflicto abierto con las instituciones oficiales.
La profesora Alina no descansa y hoy cita un texto publicado el 16 de abril de 2021 —fecha simbólica por coincidir con el inicio del VIII Congreso del PCC—en el que inscribe una serie de reflexiones críticas sobre los resultados históricos del proceso revolucionario cubano. En él, cuestiona directamente la narrativa triunfalista que suele acompañar los discursos oficiales sobre la “liberación” de Cuba del dominio extranjero y la nacionalización de sectores estratégicos de la economía.
Sus preguntas no son retóricas en el sentido superficial, sino profundamente políticas e históricas. Al interrogarse sobre el destino de las tierras agrícolas convertidas en campos de marabú, la debacle de la industria azucarera, el reemplazo de monopolios extranjeros por monopolios estatales igualmente abusivos, o el control militar del turismo a través de GAESA, la autora pone en evidencia una contradicción central: la promesa de soberanía popular frente a una realidad de concentración del poder económico y falta de control ciudadano.
"¿Qué mérito tiene que nuestras tierras fueran redimidas de los monopolios extranjeros para entregarlas al marabú y tener que adquirir los alimentos en el exterior?
"¿Cuál fue el destino de nuestra industria azucarera, dependiente de un mercado procesador ubicado en el Norte, y ahora débil e incapaz de producir ni siquiera para el mercado interno?
"¿Cómo ha mejorado la situación del pueblo el haber sustituido a un monopolio como fue la Cuban Telephone Company por otro monopolio como ETECSA, cierto que nacional pero tan expoliador como aquel?
"¿Dónde radica el control sobre el incipiente negocio de la hotelería y el turismo, que despegaba en los cincuenta en manos de grupos mafiosos norteamericanos y que ahora está en manos de GAESA, poderoso monopolio de las Fuerzas Armadas que, cual otra mafia, no rinde cuentas de sus inversiones y finanzas ante la Asamblea Nacional del Poder Popular?"
Alina Bárbara escribió ese texto como un acto de responsabilidad intelectual y ética. Su intención no es atacar desde la derecha ni justificar injerencias externas, sino exigir coherencia entre los ideales proclamados por la Revolución y sus resultados concretos para la vida cotidiana del pueblo cubano. Desde su perspectiva, no puede hablarse de “éxito” cuando la población depende de importaciones para alimentarse, carece de mecanismos reales de fiscalización del poder y sufre las consecuencias de decisiones económicas opacas.
Este posicionamiento le ha costado vigilancia, detenciones arbitrarias y campañas de descrédito, pero también la ha convertido en un referente para sectores del pensamiento crítico cubano que buscan una alternativa democrática, soberana y socialmente justa. Su texto es, en esencia, una invitación a pensar Cuba sin consignas, con memoria histórica y con un compromiso real con la dignidad ciudadana.
Los dejamos con un título del periódico Granma que se aviene muy bien a lo enunciado por Hernández López.
