Identifican a oficial del Minint vinculado a la represión de periodistas y artistas
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 23 de enero de 2026
Un acto concebido para exaltar el secretismo del poder terminó revelando uno de sus engranajes más opacos. El homenaje celebrado en La Habana a los militares cubanos fallecidos durante la extracción del exdictador venezolano Nicolás Maduro tuvo una consecuencia inesperada para el Gobierno cubano: la identificación pública de seis agentes del Ministerio del Interior (Minint) señalados por reprimir a periodistas y artistas independientes. La investigación fue realizada por el medio independiente elTOQUE, al que se atribuye íntegramente la información publicada.
Las imágenes que desencadenaron la revelación fueron captadas por la propia televisión estatal el 15 de enero de 2026, en la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar). En ellas se observa a varios oficiales haciendo fila para rendir honores a los cubanos abatidos el 3 de enero en Caracas por fuerzas de Estados Unidos. Entre los asistentes, conversando con colegas, aparece un hombre ampliamente reconocido por víctimas de la represión como “el teniente coronel Juan Carlos” o “Saucedo”, seudónimos utilizados en interrogatorios y actos de hostigamiento.

Según confirmó elTOQUE, la identidad real de ese oficial es Rafael Pupo Carnet, nacido en 1967 y residente en el municipio Playa, en La Habana. La verificación fue posible gracias al trabajo con dos fuentes que solicitaron anonimato por razones de seguridad. El medio protegió sus identidades para evitar represalias del Estado por revelar información sensible y de interés público sobre un agente activo del Minint.
Una de las fuentes aportó el lugar de residencia del oficial, ubicado en el Reparto Flores, mientras que la otra proporcionó el nombre completo y el año de nacimiento. Esta segunda persona logró identificarlo a partir de una captura de pantalla difundida en redes sociales por el artista Hamlet Lavastida y replicada por otras víctimas de la represión. Un vínculo familiar —un pariente que estudió con Pupo— permitió confirmar los datos biográficos.
El caso ilustra una paradoja del control autoritario: la maquinaria diseñada para vigilar termina, en ocasiones, exhibiéndose a sí misma. Acostumbrado a la opacidad y a las operaciones encubiertas, el aparato de seguridad cubano quedó expuesto por una transmisión oficial que desplazó, aunque sea momentáneamente, el equilibrio entre miedo y vergüenza. Como apuntó una amiga citada en el texto original, cuando el “Gran Hermano” cambia de lugar, también cambian de bando esos sentimientos.
La investigación de elTOQUE no solo identifica a un represor concreto, sino que documenta cómo la visibilidad pública puede convertirse en una forma de rendición de cuentas, incluso en contextos donde el poder apuesta por el silencio.