Descarga gratis nuestra App

La captura de Nicolás Maduro expone la fragilidad del aparato de seguridad cubano-venezolano

Redacción de CubitaNOW ~ sábado 3 de enero de 2026

Article feature image

El aparato de seguridad cubano que durante años fue el escudo más confiable de Nicolás Maduro no pudo impedir su captura durante la operación militar estadounidense que culminó con su traslado fuera de Venezuela. Esta incursión, ejecutada por la unidad de élite Delta Force con el apoyo de la CIA, ha puesto en evidencia las fallas en el sistema de protección que La Habana había establecido alrededor del presidente venezolano, considerado pieza central del poder chavista desde la muerte de Hugo Chávez.

A lo largo de la última década, Cuba había controlado la inteligencia, la contrainteligencia y la seguridad presidencial de Caracas. Según informes de medios internacionales, Maduro había reforzado su escolta con decenas de guardaespaldas cubanos, seleccionados por el Ministerio del Interior de Cuba (MININT) y el Departamento de Seguridad del Estado (DSE). Estos agentes no solo se encargaban de su protección física, sino también del espionaje interno sobre los oficiales venezolanos.

Fuentes de inteligencia citadas por medios como Axios y The New York Times señalan que Maduro temía ser asesinado por sus propios asesores cubanos si abandonaba el poder, debido a la información sensible que poseía sobre acuerdos financieros, redes de narcotráfico y operaciones conjuntas de inteligencia entre Caracas y La Habana. "Cuba era su guardián, pero también su carcelero", advertía CiberCuba semanas antes de su caída.

Maduro tomaba medidas extremas para evitar traiciones, cambiando de residencia, teléfono y equipo de seguridad con frecuencia. Incluso ordenó incorporar más oficiales del G2 cubano en el ejército venezolano para detectar posibles traiciones internas. Sin embargo, esa dependencia absoluta de La Habana se convirtió en su punto débil.

Un reciente reportaje de The New York Times, firmado por Julián E. Barnes, reveló que la CIA había infiltrado una fuente dentro del gobierno de Maduro, la cual proporcionó información precisa sobre su ubicación. La agencia de inteligencia estadounidense habría utilizado una red de informantes venezolanos —posiblemente un infiltrado dentro del anillo de seguridad cubano— y una flota de drones furtivos para rastrear los movimientos de Maduro antes de la operación.

Esta filtración sugiere que el cerco de seguridad cubano fue vulnerado desde dentro, lo que algunos analistas interpretan como un síntoma del desgaste y las tensiones entre los regímenes de Cuba y Venezuela. Aún se desconoce el destino de los agentes cubanos destacados en el Palacio de Miraflores y otras dependencias gubernamentales de Venezuela.

Fuentes militares en Caracas afirman que varios miembros del equipo presidencial fueron neutralizados o huyeron durante los bombardeos a Fuerte Tiuna y La Carlota, mientras que otros fueron capturados por las fuerzas estadounidenses.

La caída de Maduro no solo representa un golpe directo al régimen cubano, que pierde a su principal aliado político y su fuente de petróleo y financiamiento en la región, sino también marca el fin de un modelo de cooperación basado en el control político y la inteligencia compartida. Para los analistas, la red cubana de protección alrededor de Maduro podría haber sido la puerta de entrada para su captura, destacando que el régimen chavista se hundió bajo el peso de su propio miedo y de la traición interna que tanto temía.


Recomendado para ti

Tambien te puede interesar