La paradoja de Natacha Díaz: una gran actriz, limpiando pisos para sobrevivir(Video)
Redacción de CubitaNOW ~ martes 18 de agosto de 2026
Natacha Díaz tuvo que limpiar pisos en un hostal del Vedado cuando las llamadas para actuar dejaron de llegar. La historia no rebaja a la actriz: expone, con crudeza, el precio que puede pagar un artista cuando deja de ser convocada.
La confesión de Natacha Díaz resulta tan incómoda como conmovedora. En una conversación con la actriz Maykel Amelia, la intérprete recordó que hubo una etapa en la que ni la televisión, ni el cine ni el teatro la llamaban para trabajar. Entonces hizo lo que necesitaba para sobrevivir: salió a buscar empleo y terminó realizando labores domésticas en un hostal del Vedado.
No hay contradicción entre aquella mujer que limpiaba pisos y la artista que sería reconocida con el Premio Nacional de Televisión. Hay, precisamente, una conexión dolorosa: ambas son la misma Natacha, una mujer que decidió trabajar antes que rendirse.
La actriz ha contado que nadie le regaló nada y que su carrera estuvo marcada por el esfuerzo. También ha denunciado las dificultades que enfrentan algunas actrices negras para acceder a determinados personajes y ha cuestionado que, con la edad, se reduzcan las oportunidades para intérpretes experimentadas.
Ahí está la parte controversial de su historia: ¿cómo puede una cultura permitirse que una de sus grandes actrices tenga que limpiar pisos porque dejaron de llamarla? La pregunta no es contra el trabajo doméstico, que merece el mismo respeto que cualquier oficio. La pregunta es contra un sistema capaz de desaprovechar talento mientras quienes lo poseen deben buscar otras formas de ganarse la vida.
Natacha Díaz comenzó profesionalmente en 1969 y construyó una trayectoria en teatro, radio, televisión y cine. Su obra incluye recordados trabajos en El viejo espigón, Plaff y Las noches de Constantinopla, Los Papaloteros.
Limpiar un piso no le quitó grandeza. Al contrario: demuestra que debajo del aplauso había una mujer dispuesta a trabajar. Y aunque alguna vez tuvo que empuñar una escoba, Natacha Díaz siguió siendo lo que el pueblo cubano reconoce en ella: una gran actriz, querida, admirada y digna.
Fuente: Entrevista de Natacha Díaz con Maykel Amelia