La Unión Europea reacciona con cautela tras la captura de Nicolás Maduro
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 3 de enero de 2026
La Unión Europea reaccionó con extrema cautela a la captura de Nicolás Maduro en medio de una acción militar liderada por Estados Unidos en Venezuela. Aunque reiteró que el dirigente chavista “carece de legitimidad”, Bruselas evitó una condena directa a Washington y centró su mensaje en la necesidad de respetar el derecho internacional y evitar una escalada del conflicto.
La posición oficial fue expresada por la alta representante de la UE para Política Exterior y Seguridad, Kaja Kallas, quien aseguró que el bloque comunitario sigue “muy de cerca” la evolución de los acontecimientos. En un breve mensaje, la diplomática estonia recordó que la Unión Europea ha defendido de forma reiterada una transición pacífica en Venezuela y subrayó que, “en cualquier circunstancia”, deben respetarse los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Kallas también confirmó contactos con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en medio de la crisis.
El equilibrio del mensaje europeo responde a una preocupación estratégica más amplia. En Bruselas existe el temor de que una acción unilateral como la emprendida por Estados Unidos en Venezuela pueda ser utilizada por potencias como Rusia o China para justificar sus propias ambiciones territoriales, especialmente en el caso de Ucrania o Taiwán. Por ello, la UE evita cuestionar abiertamente a su principal aliado, mientras insiste en la defensa del orden internacional basado en normas.
En la misma línea de prudencia se expresó el presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien dijo seguir la situación “con gran preocupación” y llamó a la desescalada y a una solución que respete plenamente el derecho internacional. Costa manifestó además su respaldo explícito a la gestión diplomática de Kallas. Un mensaje idéntico fue difundido por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, un gesto poco habitual que refleja la voluntad de cerrar filas en torno a una posición común.
La UE mantiene así un difícil equilibrio entre tres frentes: la defensa del derecho internacional, la cautela para no tensar la relación con Estados Unidos y la crítica política a Maduro, a quien Bruselas no reconoce como presidente legítimo tras las elecciones de julio de 2024, calificadas de fraudulentas por observadores europeos.
En las capitales del continente predominó un tono similar. España fue uno de los países que fue más allá al pedir abiertamente la “desescalada” del conflicto. Italia, en cambio, se limitó a señalar que su gobierno sigue con atención los acontecimientos y mantiene contacto con su canciller para proteger a sus ciudadanos en Venezuela. Bélgica adoptó una postura casi idéntica, subrayando únicamente que monitorea la situación.
Desde el Parlamento Europeo surgieron voces más críticas. La presidenta del grupo de Socialistas y Demócratas, Iratxe García Pérez, calificó la situación como “profundamente alarmante” y cuestionó el uso de la fuerza. A su juicio, la democracia en Venezuela no puede imponerse “con bombas ni al servicio de intereses externos”, y pidió que la Unión Europea asuma un papel activo promoviendo el diálogo y la mediación.