Liberan a cubana de 79 años tras nueve meses en centro de detención en Arizona
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 27 de febrero de 2026
Julia Benítez, una mujer cubana de 79 años con demencia senil, fue liberada el jueves del centro de detención Eloy, en Arizona, luego de permanecer encerrada durante nueve meses. La liberación pone fin a un caso que generó preocupación por el estado de salud y la edad avanzada de la detenida, así como críticas sobre las políticas de inmigración de Estados Unidos.
Benítez ingresó al país a través de la garita de Lukeville, solicitando asilo político. Su familia esperaba que, debido a su condición médica y edad, se le permitiera permanecer en libertad mientras se tramitaba su solicitud. Sin embargo, la mujer fue enviada al centro de detención, ubicado a unas 50 millas al noroeste de Tucson, donde otras internas la conocían como “La abuela” por su carácter afable y su avanzada edad.
La hija de Benítez, quien reside en Florida y prefirió mantener su identidad en anonimato, relató a Telemundo Arizona que durante los meses de detención su madre sufrió un evidente deterioro cognitivo. “Una vez me preguntó si estábamos en una provincia de Cuba, y tuve que explicarle que no, que estábamos aquí”, recordó con preocupación. La familia había confiado en que las autoridades mostrarían flexibilidad debido a la vulnerabilidad de la mujer, algo que no ocurrió en el inicio del proceso.
El caso alcanzó relevancia nacional cuando la congresista Adelita Grijalva visitó el centro de detención para conocer personalmente la situación de Benítez. “Está extremadamente confundida, pensaba que la íbamos a llevar a casa”, dijo Grijalva a los medios, visiblemente conmovida por la situación. La atención mediática y la intervención de la congresista fueron clave para que se acelerara la revisión de su caso y se lograra su liberación.
Tras salir del centro, Julia Benítez pudo reunirse con su familia, quienes aseguraron que ahora buscarán atención médica especializada para atender su demencia senil y reparar, en la medida de lo posible, el impacto emocional de los meses de detención.
El caso ha reabierto el debate sobre la detención de inmigrantes de edad avanzada y con enfermedades mentales en Estados Unidos, poniendo el foco en la necesidad de políticas más humanas y sensibles que consideren la vulnerabilidad de los solicitantes de asilo y los riesgos de mantenerlos encerrados por períodos prolongados.