Lula atribuye el hambre en Cuba a restricciones externas durante cumbre de la FAO
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 4 de marzo de 2026
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a posicionarse como defensor del Gobierno cubano al afirmar que la población de la Isla “está pasando hambre porque no quieren que tenga acceso a lo básico”, durante la apertura de la 39ª Conferencia Regional de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) en Brasilia.
En su intervención, Lula sostuvo que la escasez en Cuba no se debe a la incapacidad productiva ni a problemas internos, sino a decisiones externas que impiden que el país acceda a bienes y recursos esenciales. “Cuba no está pasando hambre porque no sabe producir o no sabe generar energía. Cuba está pasando hambre porque no quieren que tenga acceso a las cosas que todo el mundo debería tener derecho”, dijo el mandatario brasileño ante representantes de gobiernos de América Latina y el Caribe.
El líder del Partido de los Trabajadores abrazó abiertamente la narrativa de persecución ideológica, sugiriendo que la falta de apoyo internacional obedece a la condición comunista del Gobierno cubano. Lula comparó el caso cubano con la situación en Haití para criticar la falta de priorización del combate al hambre por parte de las potencias mundiales.
La realidad en Cuba es más compleja que la simplificación de Lula. La Isla atraviesa desde hace años una pronunciada crisis económica y social caracterizada por escasez de alimentos básicos, medicinas y combustibles, altos niveles de inflación y un desplome de la producción agrícola. Estas dificultades se han agravado por una combinación de factores estructurales, como la falta de incentivos al sector productivo, el rígido control estatal de la economía y la ineficiencia de las políticas públicas cubanas, que han mermado la capacidad de respuesta del país ante choques económicos.
Si bien el embargo estadounidense ha tenido efectos humanitarios reconocidos por expertos y organismos internacionales, atribuir exclusivamente a Estados Unidos la crisis alimentaria de Cuba omite las responsabilidades del propio Gobierno cubano en mantener un sistema económico que ha fracasado en garantizar la seguridad alimentaria de su pueblo.
Más allá de criticar a Washington, Lula aprovechó la conferencia para hacer un llamado político más amplio. Instó a los países de América Latina y el Caribe a “despertar” frente a lo que llamó sumisión ante potencias extranjeras y a priorizar la soberanía alimentaria de sus pueblos. También equiparó la riqueza natural de la región con una supuesta incapacidad de los líderes globales para combatir el hambre de manera efectiva.
La defensa de Cuba por parte de Lula puede leerse como un gesto diplomático destinado a fortalecer alianzas ideológicas en la región, pero también como una narrativa que evita cuestionar los fracasos del régimen cubano. En Cuba, el hambre y el desabastecimiento no surgen en el vacío, sino como resultado de décadas de políticas fallidas que han erosionado el tejido productivo y empobrecido a la población.
(Con información de EFE)