Mercados de Barrio en Cuba: prometen precios asequibles, pero cifras de Cienfuegos contradicen el discurso
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 10 de octubre de 2026
La promesa de vender alimentos más baratos y aliviar el bolsillo de los cubanos choca con los precios publicados por un establecimiento de Cienfuegos que acaba de recibir la categoría de Mercado de Barrio. Mientras las autoridades presentan este modelo como una alternativa para facilitar el acceso a productos básicos, las tarifas difundidas por el propio sector comercial muestran que muchos artículos siguen fuera del alcance de los trabajadores con salarios bajos y de los jubilados.
Así una bolsa de cinco libras de bolas de carne de cerdo cuesta 9.000 pesos cubanos, el aceite alcanza los 2.500 y un solo huevo se vende a 130 pesos. Las cifras han provocado una oleada de críticas ciudadanas y reabierto una pregunta fundamental: ¿puede considerarse asequible un mercado cuyos productos básicos consumen una parte desproporcionada de los ingresos mensuales de una familia?
El problema no se limita a que los precios sean elevados. También está la distancia entre el objetivo anunciado por las autoridades y lo que realmente puede comprar una familia con sus ingresos. Según la información publicada, el salario mínimo mensual vigente es de 3.210 CUP: un solo huevo de 130 pesos representa alrededor del 4 % de ese ingreso, mientras que la leche en polvo cuesta 1.950 pesos y el aceite, 2.500. Comprar estos tres productos supondría desembolsar 4.580 pesos, más que un salario mínimo mensual.
La iniciativa está regulada por la Resolución 16/2026 del Ministerio de Comercio Interior, publicada en la Gaceta Oficial el 4 de agosto de 2026. El Gobierno ha presentado estos establecimientos como una vía para acercar alimentos y artículos de aseo a la población, con precios anunciados entre un 15 % y un 30 % inferiores a los de otros comercios. Sin embargo, la normativa no establece por sí sola que todos los productos deban resultar asequibles para cada hogar, y los precios publicados en Cienfuegos no permiten comprobar, sin una comparación equivalente, cuánto más baratos son frente a otros establecimientos.
Las críticas de los consumidores apuntan precisamente a esa contradicción: cambiar la denominación de una tienda no garantiza una mejora del poder adquisitivo ni un acceso efectivo a los alimentos. La pregunta ya no es cómo se llama el establecimiento, sino cuánto puede comprar una familia con el dinero que gana.
Fuentes: Publicación de Grupo Empresarial de Comercio Cienfuegos - Gobierno de Cuba