Mesa Redonda genera oleada de críticas en redes por crisis energética y servicios básicos
Redacción de CubitaNOW ~ martes 10 de febrero de 2026
La más reciente emisión del programa Mesa Redonda, en la que autoridades abordaron la crisis energética, el funcionamiento del sistema bancario y la ayuda internacional, provocó una avalancha de reacciones críticas en redes sociales. Lejos de transmitir tranquilidad, el espacio televisivo intensificó el malestar ciudadano y reavivó el escepticismo sobre el discurso oficial.
Durante y después de la transmisión, numerosos usuarios cuestionaron la credibilidad de las explicaciones ofrecidas y la ausencia de soluciones concretas. Alejandro Pérez Guilarte afirmó que, tras más de seis décadas, la situación actual es resultado de “tanto dinero robado al pueblo”, mientras Michel Mantilla sentenció que “ya no engañan a nadie”.
Otros comentarios apuntaron a lo que consideran una retórica repetitiva y vacía. Roberto López preguntó dónde están los resultados reales para la mesa de los cubanos, y Layter Rodríguez calificó el programa como “más de lo mismo”, reclamando menos discursos y más acciones.
Las críticas también se concentraron en los servicios bancarios, duramente afectados por los apagones. Mar denunció que los bancos prácticamente dejan de operar cuando falta la electricidad, y Zoila García Perera señaló que en varias provincias los cajeros automáticos no permiten ni extracciones ni transferencias. Luis Medrano resumió el descontento al afirmar que “eso es lo que los bancos van a darle al cubano de a pie”.
En el plano social, varios usuarios expresaron angustia por la falta de productos y servicios esenciales. Ivonne González lamentó la escasez de leche para los niños, Yayi Dallarys Benítez alertó sobre la interrupción del transporte para pacientes de hemodiálisis, y Carlos Miguel González Pupo reprochó la omisión de temas como los presos políticos y el proyecto juvenil 4tico.
La crisis eléctrica también marcó los comentarios. Algunos usuarios señalaron que ni siquiera pudieron ver el programa completo debido a los apagones, mientras otros ironizaron sobre la dificultad de informarse en un país sin corriente estable.
Las reacciones reflejan un creciente cansancio y pérdida de confianza, en contraste con un discurso oficial que muchos consideran desconectado de la realidad cotidiana de los cubanos.