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Mientras Díaz-Canel niega la represión, la policía de Matanzas apresa a Alina Bárbara cada día 18

Redacción de CubitaNOW ~ sábado 19 de septiembre de 2026

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Mientras Cuba se hunde en el apagón generalizado de su sistema eléctrico y el hambre devora las calles, el régimen de Miguel Díaz-Canel ha vuelto a encarcelar la dignidad.

El arresto violento de la profesora e historiadora Alina Bárbara López Hernández, detenida este 18 de septiembre por el simple "delito" de caminar pacíficamente a pedir la libertad de los presos políticos, es el testimonio más irrefutable de la dictadura. Mientras el mandatario ensaya libreta en mano su próximo programa de radio ignorando la miseria y la violencia exponencial que destruyen al país, la detención de esta respetada académica demuestra que el discurso oficial de "cero represión" es una burla internacional.

Cuba hoy no solo está a oscuras por la falta de corriente; está secuestrada por un poder incapaz de gobernar que prefiere encerrar a sus mentes más brillantes antes que escuchar el grito desesperado de un pueblo en la indigencia.

La profesora e historiadora cubana Alina Bárbara López Hernández fue arrestada este viernes 18 de septiembre de 2026 por las fuerzas represivas del régimen en Matanzas. El arresto se produjo en el momento exacto en que la académica salía de su vivienda con la intención de ejercer su derecho a la manifestación pacífica.

Con este hecho, se contabilizan cinco detenciones arbitrarias en contra de la intelectual en lo que va de año.

La detención coincide con un nuevo colapso total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) que mantiene al país sumido en la oscuridad.

López Hernández, doctora en Ciencias Filosóficas y una de las mentes académicas más respetadas de la Isla, realiza protestas cívicas los días 18 de cada mes en el Parque de la Libertad de Matanzas. Su plataforma exige la amnistía para los presos políticos, el cese del hostigamiento ideológico y una atención digna a los sectores vulnerables.

El aparato de Seguridad del Estado mantiene a la profesora bajo una estricta medida de reclusión domiciliaria mediante un proceso judicial penalizado políticamente, conocido como la "causa 40". A través de esta manipulación jurídica, la Fiscalía busca imponerle cuatro años de privación de libertad bajo cargos de desobediencia. Esto demuestra cómo los tribunales son utilizados para silenciar las ideas opuestas al discurso oficial.

Mientras la policía política detiene a quienes disienten, la realidad de Cuba dibuja un panorama de total precariedad. El colapso del sistema energético nacional es el reflejo de un país que se cae a pedazos, asfixiado por el hambre, la indigencia, la insalubridad y una alarmante ola de violencia que crece exponencialmente en las calles. La respuesta estatal ante la incapacidad de resolver las demandas sociales básicas no ha sido la reforma, sino el recrudecimiento de la censura y las amenazas de cárcel contra la sociedad civil.

En medio de esta crisis estructural generalizada, las críticas ciudadanas apuntan directamente al gobernante Miguel Díaz-Canel, a quien los activistas acusan de desconexión absoluta frente al sufrimiento del pueblo. Mientras la población padece apagones prolongados y miseria extrema, el mandatario se exhibe participando en programas radiales y discursos propagandísticos que proyectan una falsa normalidad.

Ante la comunidad internacional, el mandatario sostiene la narrativa de que en Cuba no existe represión; sin embargo, el encarcelamiento sistemático de figuras honestas y pacíficas como la profesora Alina Bárbara López expone de forma directa la vigencia de la persecución política en la Isla.

Fuente: Alina Barbara López Hdez, Oscar Visiedo, Dariel Gutierrez murgado


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