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Mipymes asumirían más riesgos que ganancias en importación de petróleo

Redacción de CubitaNOW ~ domingo 1 de marzo de 2026

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Mucho se ha hablado en los últimos días de la importación de petróleo por parte de las mipymes, y una de las preguntas que se hacen los cubanos es ¿cuánto les va a costar?

La reciente flexibilización que permite a micro, pequeñas y medianas empresas privadas cubanas importar combustible en pequeñas cantidades ha abierto un nuevo capítulo en la ya compleja crisis energética del país. La medida, divulgada por el medio digital Periódico Cubano, plantea más interrogantes económicos que soluciones inmediatas para el mercado interno.

El economista cubano Pedro Monreal ha advertido que el impacto real de esta modalidad sería limitado. Aunque podría aliviar parcialmente la escasez en determinados sectores privados, el costo final del combustible importado mediante ISO tanques resulta considerablemente más alto que el transporte tradicional en buques supertanqueros.

Los ISO tanques (o ISO tank containers) son contenedores metálicos estandarizados diseñados para transportar líquidos a granel, especialmente sustancias como combustibles, productos químicos, aceites y gases licuados.

Se llaman “ISO” porque cumplen con las normas de la Organización Internacional de Normalización (ISO), lo que permite que puedan transportarse fácilmente por barco, tren o camión en cualquier parte del mundo, igual que un contenedor marítimo tradicional.

En el Caribe, el envío en ISO tanques suele utilizarse para volúmenes moderados o entregas urgentes cuando las cadenas logísticas convencionales fallan. Sin embargo, esta alternativa implica un sobrecosto significativo. Según estimaciones citadas por Monreal, el transporte puede oscilar entre 0.09 y 0.19 dólares por litro, hasta cinco veces más caro que el envío en grandes buques, cuyo costo ronda entre 0.018 y 0.037 dólares por litro.

A ese gasto logístico se suman el precio base del combustible en origen —conocido como “rack price”—, seguros, documentación, tasas portuarias, márgenes comerciales y comisiones financieras. El resultado es un litro que, puesto en la zona industrial del Puerto de Mariel, podría alcanzar entre 2.50 y 3.50 dólares, equivalente a unos 1.500 a 1.750 pesos cubanos al tipo de cambio informal.

El contexto es particularmente delicado. De acuerdo con datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística e Información, el país arrastra caídas sostenidas en sectores productivos clave y enfrenta restricciones severas en divisas. La importación fragmentada, aunque legalmente posible, no modifica la estructura centralizada del mercado mayorista de combustibles.

Expertos en comercio internacional consultados por el Centro de Estudios de la Economía Cubana señalan que la falta de economías de escala encarece cualquier operación de este tipo. Las Mipymes deben financiar volúmenes pequeños, asumir riesgos cambiarios y negociar contratos sin el poder de compra que poseen los grandes importadores estatales.

En redes sociales han surgido preocupaciones sobre el destino final de este combustible. Algunos ciudadanos temen que no se prioricen sectores esenciales como transporte sanitario o producción de alimentos, sino actividades con mayor rentabilidad inmediata o usos institucionales.

Desde una perspectiva estrictamente económica, la operación revela una paradoja: la apertura parcial busca aliviar la escasez, pero el elevado precio podría limitar el acceso real al combustible. Para muchas Mipymes, el desafío no será solo importar, sino sostener precios competitivos sin trasladar completamente el costo al consumidor final.

En un escenario de inflación persistente y pérdida de poder adquisitivo, el combustible importado en pequeñas cantidades podría convertirse en un recurso estratégico, pero también en un lujo inaccesible para buena parte del mercado interno.

Fuente: Periódico Cubano


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