Régimen cubano mantendrá el horario de verano y culpa al 'bloqueo'
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 24 de octubre de 2026
El régimen cubano decidió mantener el horario de verano hasta el 7 de noviembre de 2027, una medida que atribuye a la escasez de combustibles y al déficit de generación eléctrica que mantiene al país sometido a prolongados apagones.
La decisión fue anunciada por los ministerios de Energía y Minas (MINEM) y de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), que justificaron la disposición por el supuesto recrudecimiento del embargo estadounidense, al que las autoridades cubanas denominan bloqueo, y por las restricciones al suministro de combustible.
Según la nota oficial, conservar los relojes adelantados una hora permitiría evitar un incremento de las afectaciones eléctricas estimado en 126 megavatios (MW) durante el horario de máxima demanda de la tarde. De esa cifra, 76 MW corresponderían al ahorro en iluminación artificial y otros 50 MW a la generación de energía solar fotovoltaica.
La medida supone que los cubanos continuarán utilizando el horario de verano incluso durante los meses en que normalmente se aplicaría el horario estándar, con el objetivo de reducir el consumo eléctrico en medio de la profunda crisis energética que atraviesa la isla.
El mantenimiento del horario de verano tendrá consecuencias en las rutinas diarias de la población, especialmente durante las primeras horas de la mañana, cuando amanecerá más tarde según la hora oficial.
Para reducir esos inconvenientes, las autoridades anunciaron que, entre el 1 de noviembre de 2026 y el 14 de marzo de 2027, se retrasará 30 minutos la entrada a las escuelas y los centros laborales.
La disposición también permitirá que los responsables de las entidades, de común acuerdo con las organizaciones sindicales, ajusten los horarios de trabajo conforme a las características de cada actividad. Según la nota, esos cambios no supondrán una reducción salarial.
En los centros que funcionan de manera continua, los horarios de entrada y salida podrán modificarse de acuerdo con las necesidades de los procesos productivos y de los servicios.
La decisión evidencia la gravedad de los problemas del sistema eléctrico cubano, que enfrenta dificultades para garantizar el suministro debido a la falta de combustible, las averías en las centrales termoeléctricas y las limitaciones de infraestructura.
El Gobierno atribuye la situación principalmente a las sanciones de Estados Unidos, pero sus críticos señalan la falta de inversiones, el deterioro de las instalaciones y los problemas de gestión como factores que han agravado la crisis.
Mientras las autoridades buscan reducir el consumo mediante ajustes en los horarios, millones de cubanos continúan enfrentando cortes eléctricos que afectan la conservación de alimentos, el acceso al agua, el trabajo y la vida cotidiana.