Trump resta importancia al desplome del dólar y sacude a los mercados
Redacción de CubitaNOW ~ miércoles 28 de enero de 2026
El dólar estadounidense atraviesa un momento delicado, alcanzando niveles que no se veían desde hace más de cuatro años, pero el presidente Donald Trump ha mostrado un tono sorprendentemente confiado ante la situación. Lejos de expresar alarma, el mandatario ha señalado que el valor de la divisa refleja movimientos naturales del mercado y que ciertos sectores de la economía podrían incluso beneficiarse de esta depreciación.
Desde sus declaraciones recientes en Iowa, Trump ha defendido la caída del dólar como un fenómeno manejable y, según él, hasta ventajoso. Expertos interpretan esta postura como parte de una estrategia deliberada para reforzar la competitividad de la industria estadounidense frente a productos extranjeros más baratos. La lógica es clara: un dólar más débil abarata las exportaciones y genera un incentivo para que las empresas nacionales recuperen terreno en mercados internacionales.

Algunos analistas recuerdan que la Casa Blanca ya había señalado, en informes recientes, que la moneda estaba sobrevaluada y que esto impactaba negativamente en la balanza comercial. Trump ha dejado entrever que, si lo considera necesario, podría intervenir para ajustar la divisa, pero por el momento opta por “dejar que siga su curso”, asegurando que la caída forma parte de un plan más amplio para equilibrar el déficit comercial y fortalecer sectores estratégicos.
La depreciación del dólar, que ha acumulado pérdidas significativas desde 2025, genera efectos mixtos en la economía estadounidense. Por un lado, las exportaciones se vuelven más competitivas, las multinacionales que operan en el extranjero ven mayores ganancias al convertir sus ingresos a dólares y el déficit comercial podría reducirse a mediano plazo. Por otro lado, los consumidores estadounidenses enfrentan precios más altos en productos importados, y existe riesgo de inflación si la tendencia se mantiene.
A nivel global, la caída de la moneda provoca incertidumbre en los mercados. Inversionistas buscan refugios seguros, impulsando la cotización del oro a niveles históricos y generando presión sobre monedas de países aliados. Además, la retórica de Trump hacia la Reserva Federal, a quien cuestiona por la política de tasas de interés, añade tensión adicional. La presión pública sobre el banco central y los mensajes sobre posibles manipulaciones cambiarias han hecho que operadores y analistas estén alerta ante cualquier señal de intervención.
La situación del dólar no es únicamente un reflejo de factores económicos internos, sino también de decisiones políticas y estratégicas. Trump proyecta confianza y un enfoque en la competitividad industrial, mientras los mercados navegan entre la volatilidad, la inflación potencial y la percepción global de EE. UU. como socio económico. La evolución de la divisa seguirá siendo un indicador clave del equilibrio entre políticas internas y dinámicas internacionales.
Fuente: El País