“¿Y los demás no comen?”: Donativo de alimentos de México llega a Artemisa entre dudas y críticas
Redacción de CubitaNOW ~ viernes 20 de febrero de 2026
Un envío de alimentos procedente de México llegó recientemente a la provincia de Artemisa, según informó el Telecentro ARTV a través de Facebook. La entrega incluyó arroz, galletas y latas de sardinas, distribuyéndose inicialmente hacia municipios como Güira de Melena desde la Unidad Empresarial de Base (UEB) Mayorista San Antonio de los Baños 2.
La ayuda llega días después de que dos buques de la Armada de México arribaran al puerto de La Habana con 814 toneladas de alimentos y otros insumos, incluidos arroz, frijoles y leche en polvo, como parte de un envío de asistencia humanitaria. El Ministerio de Comercio Interior indicó que los productos serían repartidos en Artemisa, La Habana, Mayabeque e Isla de la Juventud, priorizando a niños de 0 a 13 años, embarazadas, adultos mayores de 65 años y personas en situación de vulnerabilidad.
Sin embargo, el inicio de la distribución ha generado dudas y controversia entre los ciudadanos. En Mayabeque, la aclaración de que solo algunos menores y adultos mayores serían beneficiarios provocó debates sobre si todos los niños recibirían la ayuda o solo casos específicos. En Artemisa, los comentarios en la publicación del telecentro reflejan un malestar similar.
Usuarios cuestionaron la falta de claridad sobre los productos anunciados. “¿Y la leche en polvo, los frijoles y los productos de aseo?”, preguntaban varios internautas. Otros aseguraron no haber recibido nada en sus municipios: “Yo soy de San Antonio de los Baños y aquí no ha llegado nada”, escribió una persona. En algunos casos se reportaron entregas parciales: “En Güira de Melena dieron dos libras de arroz más nada de nada”, indicó un vecino.
La selección de beneficiarios también generó críticas. “Donación de 0 a 13 años y mayores de 65, ¿los demás qué comemos? Todos los cubanos tenemos necesidad”, expresó una usuaria. Otros expresaron desconfianza sobre el destino final de los productos: “Eso es para las tiendas en dólares, qué falta de respeto” y “Hasta cuando las limosnas, queremos trabajo y ganar lo que sudamos”.
En medio de la escasez sostenida de alimentos y productos básicos, los comentarios reflejan frustración y desconfianza en la gestión de la ayuda, señalando que los donativos pueden aliviar momentáneamente, pero no solucionan los problemas estructurales que enfrenta la población. La pregunta recurrente entre los ciudadanos resume el sentimiento general: “¿Y los demás no comen?”