Apagones prolongados agravan el inicio del verano en Cuba
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 11 de junio de 2026
La situación del sistema eléctrico cubano continúa deteriorándose y miles de ciudadanos enfrentan cortes de electricidad cada vez más prolongados justo cuando aumentan las temperaturas por la llegada del verano. Para este jueves, las autoridades previeron afectaciones simultáneas que alcanzarían cerca del 65 % de la demanda nacional durante el horario de mayor consumo.
La estatal Unión Eléctrica estimó que el déficit energético superaría los 1.920 megavatios en la hora pico, una cifra que refleja las dificultades para satisfacer el consumo en todo el país y que mantiene a numerosas comunidades sin servicio durante largas horas.
Las interrupciones no solo afectan a los hogares, sino también al funcionamiento de instituciones y centros de trabajo. En varias oficinas de La Habana y otras ciudades, empleados han tenido que recurrir a luces de emergencia o trasladar temporalmente sus labores a espacios con iluminación natural para poder continuar sus actividades.
La crisis también repercute en el sistema sanitario. Según informó la viceministra de Salud, Carilda Peña García, alrededor de 100.000 cirugías permanecen pendientes debido, entre otros factores, a las limitaciones provocadas por la falta de energía eléctrica. Entre esos casos figuran miles de pacientes oncológicos que esperan intervenciones médicas.
En el ámbito educativo, el Ministerio de Educación anunció el adelanto del cierre del curso escolar en parte del país, una medida que coincide con el incremento de las temperaturas y las dificultades para mantener las condiciones adecuadas en los centros docentes.
Muchos cubanos describen el impacto cotidiano de los apagones como una carga física y emocional. La falta de descanso por las noches, la imposibilidad de conservar alimentos y las interrupciones constantes en las actividades domésticas y laborales se han convertido en parte de la rutina para numerosas familias.
Expertos atribuyen buena parte del problema al envejecimiento de la infraestructura eléctrica y a la insuficiente inversión en mantenimiento durante años. A ello se suma la dependencia de combustibles importados para alimentar las centrales termoeléctricas, en un contexto de limitaciones económicas y dificultades para garantizar el suministro.
El creciente malestar social también se ha hecho visible en algunas zonas de La Habana, donde vecinos han protagonizado protestas y cacerolazos para expresar su descontento por la falta de electricidad y las condiciones de vida.
Con un verano que apenas comienza y sin señales inmediatas de recuperación del sistema energético, la población cubana se prepara para enfrentar semanas marcadas por altas temperaturas y prolongados cortes de luz que continúan afectando prácticamente todos los aspectos de la vida diaria en la isla.
Fuente: AP