El modelo económico y político de Cuba tiene las horas contadas según economista cubano
Redacción de CubitaNOW ~ lunes 2 de marzo de 2026
El economista Mauricio de Miranda Parrondo afirmó recientemente que el modelo político y económico de Cuba atraviesa un momento crítico que podría poner fin a la “ilusión” de la permanencia del régimen, en un análisis publicado en The New York Times. Las principales ideas del artículo fueron difundidas en Facebook por el economista Pedro Monreal, quien recomendó su lectura en un contexto marcado por un grave deterioro económico en la isla.
De Miranda sostiene que la actual crisis no es solo consecuencia de factores externos, sino de “décadas de fracaso económico estructural bajo un sistema político rígido que ha rechazado de manera consistente cualquier reforma significativa”. Según el especialista, aunque las recientes restricciones impuestas por la administración de Donald Trump sobre el suministro de petróleo a Cuba han incrementado la presión, la economía ya estaba al borde del colapso.
La nación enfrenta una de las crisis más profundas de las últimas décadas, caracterizada por apagones prolongados, escasez crónica de alimentos y medicinas, inflación descontrolada y migración masiva que ha reducido considerablemente la fuerza laboral. De Miranda enfatiza que, pese a que la Constitución de 2019 declara “irrevocable” el sistema socialista, ningún régimen es eterno. “El gobierno cubano ha confundido su supervivencia con la eternidad. Ahora el juego podría haber terminado”, advierte el análisis.
El economista explica que el temor del régimen a que una apertura económica derive en cambios políticos ha llevado al Estado a mantener un control absoluto sobre la economía, bloqueando reformas profundas y dejando que la crisis se profundice “más allá del punto de no retorno”. Según su opinión, la rigidez extrema del sistema totalitario es el principal obstáculo para la recuperación económica y las reformas necesarias.
Estas reflexiones se enmarcan en un debate cada vez más visible entre académicos y analistas sobre la sostenibilidad del modelo vigente, en momentos en que la población cubana enfrenta condiciones materiales cada vez más precarias. Mientras el gobierno insiste en atribuir la situación a factores externos y al embargo estadounidense, voces críticas como la de De Miranda señalan que el problema es estructural y requiere cambios profundos en la política y la economía de la isla para evitar un colapso definitivo.