“No la dejen morir”, clamor desesperado de una madre en Nuevitas
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 12 de febrero de 2026
Desde Nuevitas, Camagüey, una madre alza la voz con angustia y determinación. Victoria Esther González Ovalle no está pidiendo privilegios ni tratamientos en el extranjero. Está pidiendo algo básico: que su hija reciba la atención médica urgente que necesita para seguir con vida.
Jennifer Elizabeth Echevarría González de 24 años arrastra desde hace una década una enfermedad hematológica compleja que requiere seguimiento constante por especialistas. Durante años logró mantenerse estable con medicación específica, pero ahora su cuerpo ya no responde igual. Presenta sangramientos, fuertes dolores y un deterioro progresivo que exige evaluación inmediata por el servicio de Hematología en el hospital provincial de Camagüey.
La situación se agrava por antecedentes médicos delicados. Durante el nacimiento de su hijo, pese a tener indicada una cesárea con ligadura aprobada por el Programa de Atención Materno Infantil debido a su condición de base, fue sometida a un parto que casi le cuesta la vida. Permaneció en estado crítico varios días. Con el tiempo, desarrolló además una severa afección coloproctológica derivada de aquellas complicaciones, cuya única solución posible es quirúrgica. Pero no puede ser operada sin antes estabilizar sus parámetros hematológicos.

El traslado al hospital se ha convertido en otro obstáculo. Esta semana tenía programado transporte sanitario en el llamado Medibús, pero el servicio fue cancelado por falta de combustible. Sin ambulancia disponible en Nuevitas, Jennifer tuvo que viajar por sus propios medios, exponiéndose a un empeoramiento que efectivamente ocurrió: regresó con más dolor y sangrado.
Los médicos han sido claros: necesita valoración urgente, pruebas específicas y tratamiento con crioprecipitado, concentrado de plaquetas y otros medicamentos que no siempre están disponibles. Además, la familia debe gestionar donantes de sangre por su cuenta.
Victoria ha acudido a distintas instituciones en busca de ayuda. La respuesta ha sido incierta y condicionada a la disponibilidad de transporte. Mientras tanto, el tiempo corre. Jennifer es una joven madre con un hijo pequeño que depende de ella.
El llamado de Victoria no es político ni abstracto. Es concreto y urgente: conseguir los medios para que su hija sea atendida antes de que su estado se vuelva irreversible. Su voz refleja la desesperación de quien ve cómo la enfermedad avanza más rápido que las soluciones.
Del perfil de José Luis Tan